Estructuras, procesos y aplicaciones en packaging alimentario
En el envasado alimentario, uno de los aspectos más decisivos a la hora de diseñar una bandeja es si la lámina que le da forma será pelable o no pelable. Esta decisión no solo afecta a la experiencia de apertura o a la seguridad del producto, sino que condiciona la configuración del propio proceso de extrusión, así como el comportamiento posterior en la línea de envasado.
En Formaspack llevamos años trabajando en el desarrollo de láminas con base de PET, tanto en estructuras monomaterial como multicapa, y sabemos que entender esta diferencia es clave para diseñar un packaging realmente funcional y sostenible.
Lámina no pelable: seguridad y reciclabilidad.
Las láminas no pelables se utilizan cuando lo prioritario es un cierre firme y permanente, que garantice la estanqueidad del envase.
Estas láminas se emplean principalmente para el envasado de productos frescos en atmósfera modificada (MAP), como carnes o pescados, donde ese envase debe mantener la hermeticidad durante toda la vida útil. En productos congelados, aunque no se usa MAP, se valora la resistencia mecánica y la estanqueidad del sellado.
Las láminas no pelables pueden ser complejas (formadas por PET y otros plásticos), siendo las más habituales PET/PE y PET/EVOH/PE. Aunque también se pueden desarrollar láminas de PET monomaterial, aptas para soldarse directamente a un film de PET, o bien utilizar recubrimientos funcionales (colas), que facilitan la soldadura a un film de polietileno.
Lámina pelable: apertura controlada y comodidad.
Cuando se busca un envase que el consumidor pueda abrir con facilidad, la solución pasa por una lámina pelable. En este caso se trabaja con estructuras multicapa, donde el núcleo es PET o rPET (supone generalmente el 90-95 % del espesor total) y las capas externas formadas por PE incorporan formulaciones con aditivos específicos que permiten un pelado limpio y uniforme.
La combinación más común incorpora una capa de entre 30 y 50 micras de polietileno (PE) aditivada con polibutileno (solo en la capa más superficial). Este PET/PE es habitual para aplicaciones de conveniencia. Cuando se necesita, además, una barrera al oxígeno de alto nivel, se utiliza PET/EVOH-PE. El EVOH reduce la oxidación y la degradación de los alimentos, conservando su sabor, calidad y vitaminas por más tiempo.
Como decimos, su uso es habitual en productos de conveniencia y ready-to-eat, donde una fácil apertura es un valor añadido: platos listos para comer, ensaladas, charcutería en porciones o snacks proteicos.
Es posible conseguir soluciones pelables con láminas de PET monomaterial, pero la pelabilildad va a venir determinada por el film superior. Las pelabilidades en soluciones monomaterial no se puede graduar como cuando trabajamos con una estructura multicapa. Además, hay que tener en cuenta que existe la posibilidad de que el film superior se desgarre en el momento de la apertura.
Cómo se fabrican estas láminas.
La extrusión de lámina, tanto pelable como no pelable, se puede realizar mediante tres procesos diferentes:
- Termolaminación en línea
Es la tecnología más extendida en Europa para producir láminas complejas. Consiste en extruir la lámina de PET y laminarle en continuo un film de PE o EVOH-PE. La pelabilidad está definida por las características de ese film aplicado. - Coextrusión multicapa
PET, PE y EVOH se funden en extrusoras separadas y sus flujos de material fundido se unen en un mismo cabezal, formando una lámina multicapa en una sola etapa. Este método permite fabricar en un único proceso, y partiendo de materias primas en forma de granza, láminas multicapa con una precisión de espesores bastante aceptable. También permite personalizar la formulación del PE para adaptar la pelabilidad al nivel que el cliente requiera. - Extrusión tándem o coating
Primero se produce la lámina de PET y después se extrusiona el PE sobre la lámina de PET. Aunque menos frecuente, esta técnica es la que ofrece mayor precisión en el control de las diferentes capas de PE, adhesivo y EVOH, de tal forma que conseguimos unos espesores más precisos de cada una de las capas. Ofrece además gran flexibilidad para modificar las propiedades del sellado y adaptar la fuerza de pelado a las necesidades y exigencias del producto.
Comparativa práctica.
| Característica | Lámina pelable | Lámina no pelable |
| Apertura | Fácil y limpia, sin necesidad de utensilios. | Requiere tijeras o cuchillo, no se despega. |
| Uso habitual | Platos preparados, ensaladas, charcutería… | Proteína (carne y pescado), alimentos que requiere mayor estanqueidad, incluso en envases que, por el producto que contienen, son susceptibles de contaminación en la zona de soldadura. |
| Ventaja principal | Comodidad y buena experiencia de consumo. | Seguridad, hermeticidad y conservación. |
| Sellado | Resistente, pero con capacidad de fácil apertura. | Firme, permanente, adecuado para productos que puedan contaminar cordón de soldadura. Difícil de abrir. |
| Enfoque de mercado | Para consumir “fuera de la cocina”. | Producto que necesita ser cocinado. |
Conclusión.
La decisión entre pelable o no pelable no es estética ni secundaria: define la estructura de la lámina, el proceso de fabricación y la aplicación final del envase.
Gracias a tecnologías como la coextrusión multicapa o el coating, y a los avances en monomaterial PET termosellable con barrera, hoy desde la industria del packaging ponemos a disposición de los clientes un amplio abanico de soluciones que permiten elegir la lámina adecuada para cada producto, equilibrando seguridad, funcionalidad y circularidad.
“En Formaspack diseñamos y desarrollamos cualquier variante de lámina PET y rPET, siempre con la mirada puesta en la eficiencia industrial y en un packaging alimentario funcional sin perder la circular.”

